Entrevista a Candilejas en El Globo de Málaga

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Entrevista con José Antonio Castañeda, dueño de la tienda de discos ‘Candilejas’

Hacemos un repaso de la situación de incertidumbre que viven los pequeños comercios del centro de Málaga con respecto al fin de la renta antigua.

Tienda de discos "Candilejas"

Como sabemos, la llamada Ley de Arrendamientos Urbanos (renta antigua) aprobada el 24 de diciembre de 2014 entró en vigor el 1 de enero de este año, amenazando hasta 100.000 autónomos y empleados que han tenido que cambiar de emplazamiento o cesar sus negocios. Entre ellos se ve afectada la tienda de discos de José Antonio Castañeda, la que hasta hoy era conocida como Candilejas.

“Todavía no tenemos claro si nos afecta o no. Según los abogados, sí que está claro y según la Junta de Andalucía, no nos afecta. Mañana en teoría vienen el abogado y el propietario a pedirnos la llave, pero no se la vamos a dar. Según la Junta de Andalucía, nuestro contrato está en regla, está actualizado según el año 87, no como en 1985 como dicen ellos en la demanda”, expresa el propietario de la tienda.

Es decir, ¿Se prorrogaría dos años más, no?

En realidad sabemos por cuánto tiempo más será; en teoría es indefinido, hasta que nosotros queramos.

Usted nos ha dicho que no se van a marchar de aquí a pesar de que mañana se procedería en primera instancia al desalojo del local.

Sí, nosotros nos quedamos. De todos modos esto forma parte de una escalada de acoso que llevamos sufriendo desde que estos señores compraron el edificio. Ya en el año 2003 nos mandaron un burofax en el que decían que querían cambiar el contrato por el artículo 33, ya que no les gustaba el que se habían encontrado y entonces nos dijeron que o bien les cambiábamos el contrato, o que directamente nos fuéramos.

¿Cómo están viviendo estos momentos?

Con nervios lógicamente, con mucha incertidumbre porque…, esto de los abogados es como con los médicos, cada uno tiene una opinión y en cuanto encuentras tres opiniones te das cuenta de que cada uno dice una cosa diferente, y te lían más (risas). Nosotros fuimos a la oficina que abrió la Junta en la Delegación de Fomento y Comercio, le presentamos los papeles para asesorar a todos los que estábamos en estas condiciones, le adjuntamos una copia de nuestro contrato y del burofax que nos había mandado la propiedad. Lo analizaron sus abogados, consultaron con la delegación de consumo y decían que todo estaba a nuestro favor, que era indefinido. Aparte, dentro del contrato nosotros tenemos una cláusula en la que las dos partes reconocemos no acogernos a esta ley precisamente que regula el contrato del año 85.

Gracias a que ustedes llevan veintisiete años en este emplazamiento, cuentan con mucha gente que los ha ido apoyando a lo largo del tiempo. ¿Saben si han organizado algo para intentar evitar el desahucio?

Sí, sí, están intentándolo y nos lo dicen, tenemos de todos los grupos malagueños, quienes nos hacen conciertos homenaje, más que nada como agradecimiento. El problema es la venta, que sí está fatal desde hace mucho tiempo, esto es difícil de mantener.

En caso de lo inevitable, ¿van a continuar en otro emplazamiento?

No lo tenemos claro todavía, pero seguramente no. De todos modos la venta está tan mal que mucho tendría que cambiar la economía. Sería buscar un local nuevo, un contrato nuevo… En Málaga, todo lo que hay más o menos asequible está fuera de la zona centro.

Me imagino que usted tiene muchas anécdotas que contar en todo este tiempo. ¿De dónde nace la idea de montar una tienda de discos en pleno centro?

En aquella época, las tiendas que había aquí eran todas de superventas, y  nosotros vimos que había hueco para un mercado que no era superventas, más de catálogo de fondo y música americana, internacional… La idea partió de mi hermano, ambos somos de Granada, y él empezó. Yo trabajaba en banca y con los ahorros que tenía montamos esto. Vimos que en Granada los discos de vinilo estaban siempre un poco más baratos que aquí. Pensamos que aunque fuera comprarlos en Granada a precio de venta pública y vendiéndolos aquí con un margen de cien pesetas de la época podríamos obtener un pequeño beneficio. Era la inconsciencia de la edad, con veintisiete años crees que lo sabes todo (risas). Luego ya vimos que esto era más complicado, vinieron los problemas y las tiendas que estaban establecidas previamente aquí, cuando vieron que hacíamos un poco de competencia, presionaron a las compañías para que no nos vendieran y nos dejaran marginados. Fue una pelea larga, como todo negocio que comienza.

Tienda de discos¿Qué piensa de que a día de hoy miles de personas tengan acceso en un solo click a la música, la descarguen…?

Me parece fabuloso para el que tiene acceso y para el que vende todo lo que se pueda digitalizar: la prensa, la música, el cine. Hay veces que digo que cuando se pueda digitalizar un jamón ibérico se nos irá todo al garete (risas).

Ya en lo personal, ¿Se ha dedicado usted previamente a la producción musical?

No, aunque mi hermano sí. Se fue a Sevilla, donde montó una discográfica pequeña. Sigue allí, pero malviviendo, como todo el que vive de la música. Quitando a los grandes, que tampoco se sabe cómo lo llevan en el fondo…

Dado que usted ha trabajado tanto tiempo rodeado por la música, ¿Tiene algún artista o grupo favorito?

Lo que tengo a favor de llevar tanto tiempo en este negocio es que no tengo ningún autor favorito, soy fan de casi toda la música. Muchos problemas que tuvieron las tiendas de discos que se montaron en la época es que el propietario era fan de un grupo y un tipo de música, por lo tanto al resto decía que ‘’no valía, que era mala, aquí no vendemos discos de clásica, o de flamenco’’. Si es un negocio, tienes que estar abierto al público, que es el que decide y te dice lo que tienes que hacer.

En relación con esto, cabe destacar que sois prácticamente la única tienda de discos que sigue en pie en competencia a grandes plataformas como Fnac o El Corte Inglés.

Competencia no les hacemos, digamos que convivimos con ellos. Ellos además tienen otros tipos de productos que vender. Si la música no funciona, nosotros no funcionamos; Ellos sí. En los grandes almacenes la música ha sido en muchas ocasiones una forma de atraer a un público joven a ese tipo de comercios.

¿En qué cree que se diferencian ustedes de estas empresas?

En la atención personalizada, sobre todo. Nosotros cualquier disco que nos soliciten, si está disponible en cualquier parte del mundo le damos la opción de pedírselo. Más barato o más caro, pero les decimos la verdad sobre ese producto.

¿Hay algo más que quiera añadir?

Sobre todo que lo que nos hace falta es vender para poder costearnos. Aquí no se está hablando de negocio, estamos hablando de sacar un dinero para medio vivir. Como dicen, si trabajas en lo que te gusta, no tendrás que trabajar porque será un gusto tuyo.


 

*Disponible en la web “El Globo de Málaga

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Luchando contra el gigante · Noticias

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